La vez que me fui, aunque aún quería quedarme

noviembre 23, 2025

By admin

No todas las despedidas ocurren cuando ya no hay amor.

A veces te vas…

con el corazón lleno,

pero la espalda rota.

Con ganas de quedarte,

pero la dignidad pidiéndote otra cosa.

Irte cuando aún quieres quedarte

es uno de los actos más valientes que existen.

Porque no es huida.

Es conciencia.

Es saber que el amor, por sí solo, no basta si te estás perdiendo a ti.

Me fui sin escándalo.

Sin odio.

Sin necesidad de que el otro lo entendiera.

Solo con la certeza de que seguir allí me estaba alejando de mí misma.

Y no, no fue fácil.

Durante semanas (quizás meses), me pregunté si había hecho bien.

Releí mensajes.

Volví a las fotos.

Soñé con regresos.

Pero también… empecé a respirar distinto.

A veces, elegirte duele.

Porque hay versiones de ti que aún están enamoradas del pasado.

Pero también hay una que empieza a florecer desde la paz.

Y esa, créeme, es la que va a sostenerte después.

Me fui porque entendí que no puedo seguir en un lugar

donde tengo que negociar mi voz.

Donde tengo que apagar mi luz para que no moleste.

Me fui… aunque aún quería quedarme.

Y en esa contradicción, encontré libertad.

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